Desde que se configuró el primer ordenador UNIVAC, ese que ocupaba una habitación entera y funcionaba a basa de relés, hemos presenciado sucesivas oleadas de innovación más o menos disruptivas basadas en el procesamiento automatizado de la información en su expresión digital. De momento, y a pesar de los increíbles avances y las espectaculares innovaciones que hemos visto a lo largo de siete décadas, la realidad es que la gran promesa de superar el sistema binario de 0/1 o abierto/cerrado y pasar el nivel cuántico, aún está de lejos de estar disponible a nivel operativo. Si creemos que lo que estamos viviendo con la IA es disruptivo, apenas hay palabras para lo que nos espera en el futuro con la computación cuántica
Ante esta perspectiva, lo más práctico para un negocio cualquiera, y específicamente para un negocio inmobiliario, es avanzar con prudencia y abrazar con cautela las innovaciones que se nos ofrecen cada día. Como con cualquier introducción de un avance tecnológico en los últimos 250 años, el período que abarca la era industrial se vive al principio una fase que podríamos llamar inflacionaria. En esta fase, la innovación de turno parece que va a cambiar del todo la forma de trabajar y hacer negocio. Los empresarios temen perder su competitividad y se ven arrastrados -con ganas o sin ellas- a adoptar las nuevas soluciones productivas. Los empleados -por su parte- entran en pánico y temen quedarse sin empleo y sin futuro. Lo primero puede acontecer, lo segundo dependerá de la capacidad de adaptación de cada uno. La decisión empresarial más importante en esta fase es si tirar por la borda los viejos procedimientos y adoptar los nuevos, o mejor llevar a cabo una transición pacífica y gradual. No hay duda de que las herramientas de Inteligencia artificial están en plena fase inflacionaria. Se comprueba simplemente analizando los programas de los eventos inmobiliarios como el de INMOCIÓNATE del pasado 4 y 5 de junio en Barcelona. También FAI -la confederación de asociaciones locales inmobiliarias más representativa- anuncia múltiples ponencias sobre IA aplicada al sector inmobiliario en el próximo FAI CONECTA de Octubre, y precisamente por eso está despertando grandes expectativas entre los profesionales del sector.
El peligro de esta fase inflacionaria es dejarse deslumbrar por las innumerables propuestas que se agolpan ante los ojos de los emprendedores que tienen que decidir, impulsadas por consultores y proveedores de soluciones de terceros cuyo interés radica en posicionar sus servicios aprovechando la percepción de inevitabilidad. Como siempre, los early adopters pagarán sin duda el pato de ser los primeros en algo que aún no está del todo definido. La parte positiva es que impresionarán a sus clientes y a su competencia por su atrevimiento y profundizarán en su perfil como empresas innovadoras. Los que quieran y sean capaces de esperar un poco se encontrarán un panorama distinto. Después de la inflación, siempre viene un proceso de decantación. Poco a poco se irá dibujando un panorama más estrecho de aplicaciones y empresas competidoras, no necesariamente (o casi nunca) los actores que iniciaron la disrupción. Basta recordar marcas como Netscape en navegadores o AltaVista en buscadores -que pasaron a mejor vida a manos de Chrome o Google- para tomar conciencia de la feroz fase competitiva que seguirá a la actual. De hecho, gigantes tecnológicos como Apple ya han tirado la toalla en esta competencia, en su caso en favor de las soluciones de IA de Google con su nuevo asistente Siri recién presentado
Actualmente, ChatGPT, Gemini dominan el panorama de la IA generativa. Son las aplicaciones que todo el mundo usa para escribir o mejorar los textos descriptivos de las propiedades, las caption para nuestras publicaciones en redes sociales e incluso campañas de prospección de pago. Otra categoría de uso intensivo es la creación o mejora de imágenes. Parece pasmoso la rapidez y facilidad con la que las nuevas aplicaciones se han integrado en el trabajo diario de los Agentes inmobiliarios. Gran parte del éxito tiene que ver los interfaces espartanos herederos de la filosofía minimalista consagrada por Google en su exitoso buscador. Esa es la oportunidad. La amenaza para el sector es que la facilidad de uso de la IA generativa empodera aún más a los particulares que venden por su cuenta. Apostaría que falta poco tiempo para que sus cooperadores necesarios -los portales inmobiliarios- integren ChatGPT o Gemini para facilitar aún más la generación de anuncios por los particulares. Y eso me lleva a reflexionar sobre otro fenómeno interesante en la fase de decantación o clarificación.
La realidad es que estamos viendo cada vez más cómo aplicaciones tradicionales van incorporando potentes funcionalidades que mejoran sus funciones tradicionales. El ejemplo paradigmático es Canva, pero se puede percibir en muchas otras aplicaciones de productividad. En INMOTOOLS, por ejemplo, hemos integrado ya ChatGPT en nuestra plataforma allí donde mejora la personalización, los textos de las caption para compartir en redes, o la mejora y traducción automática. En ese sentido, las aplicaciones de productividad aprovechan lo mejor de la IA para ponerse al dia. Y rima. Tomemos de ejemplo Copilot de Microsoft. Su idea es prestar ayuda al usuario de los Word, Excel o Powerpoint para mejorar los resultados finales. No quieren sustituir al usuario, quieren servirle de copiloto a la hora de navegar por sus aplicaciones. Me parece brillante
Finalmente pasaremos a una fase de consolidación, lo característico de cualquier innovación tecnológica cuando madura. Por estos pagos no lo percibimos, porque nuestras empresas y las europeas no están en la cultura de las absorciones y adquisiciones, pero en Estados Unidos se vivirá como siempre una fase final en el que los peces grandes supervivientes de la inflación y decantación se comerán a los peces chicos, generando monopolios puros o semi monopolios en los subsectores en los que se haya subdividido la oferta. En ese momento no tendrás elección. Tendrás que pasar por el aro. La ventaja es que ya no tendrás que molestarte para sopesar y elegir. El mercado habrá elegido por ti. Entretanto no se trata de ser meros espectadores, sino de tener una actitud abierta a todo lo que nos va ofreciendo el mercado de la IA intentando separar sobre la marcha el trigo genuino de la paja de la charlatanería. Esperar sentado no una opción, pero reaccionar como pollo sin cabeza puede hacerte perder lo que tienes sin obtener lo que tanto ansías.



