Las revoluciones económicas con base en avances tecnológicos llevan al menos tres siglos acumulándose sin solución de continuidad. A la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX siguió la era de la comunicación de masas en siglo XX, la revolución informática o era de la información y, finalmente, la “aldea global” que vaticinó MacLuhan con internet, la telefonía móvil inteligente y las redes sociales como manifestaciones más evidentes. Personalmente me apasiona la historia de los avances tecnológicos y mi labor profesional y empresarial se ha visto marcada en todo momento por una profunda vocación tecnológica que me ha servido siempre como forma de aventajar a mi competencia en mi ámbito de especialidad, que no es otro que la comunicación comercial, el marketing promocional o la publicidad (como prefieras llamarla) aplicada al sector inmobiliario.
Con ese bagaje de experiencia acumulado, no es de extrañar que asista a esta nueva era de la inteligencia artificial con algo de prudencia, cierto escepticismo, pero una voluntad férrea de extraer para mis clientes, y de paso para mi negocio de marketing inmobiliario, el mayor valor añadido que la nuevas aplicaciones de la IA pueden proporcionar. De momento, como con todo nuevo avance disruptivo lo que existe es confusión de cuales de las herramientas que se están desarrollando ganará la carrera desatada en busca de la primacía. Es la nueva batalla de los navegadores de internet, la de los buscadores, o la de la redes sociales, aún no resueltas definitivamente pero ya muy estabilizada. Evidentemente ChatGPT tomó la delantera, y tomó por sorpresa a Alphabet, que llevaba años desarrollando sus propios modelos. Detrás de ChatGPT estaban los grandes inversores de capital riesgo de Silicon Valley, a los que unió Microsoft con su potencia financiera. Ellos olieron la oportunidad de adelantarse a Google, que pecó del frecuente pecado de preferir conservar su vaca lechera que -el buscador antes de atacarse a sí misma promocionando lo que sin duda constituye una alternativa dañina para su tradicional modelo de negocio. Espoleados por la competencia, Google no ha dudado en contratacar con Gemini, un modelo avanzado de IA. A estos dos se han unido alternativas baratas como la china DeepSeek o Anthropic con su emergente modelo Claude.
Al margen de la guerra por convertirse en el nuevo Google de buscadores, en el nuevo Chrome de navegadores, o en el nuevo Meta de Redes Sociales, lo que ya parece claro es que las capacidades que ofrece la IA van a afectar a todas las industrias y sectores económicos. En realidad, el futuro de la IA es tan potencialmente totalitario, que no va a quedar ningún rincón de la realidad personal y económica a la que no le vaya afectar. El mejor consejo que te puedo dar es el que me doy a mí mismo todas las mañanas al mirarme al espejo: ¿qué puedo hacer beneficiarme hoy de todas las oportunidades que la IA me está presentando? En momentos como estos, me acuerdo del libro de negocios que más me ha influido en la vida: “Solos los paranoicos sobreviven”. Este libro fue escrito por el fundador de Intel, una empresa pionera en la fabricación de semiconductores que se caracterizó por sacar nuevos modelos cada año que superaban las prestaciones de su modelo anterior, sin miedo a que ello les restara rentabilidad. Paradójicamente, la empresa ha tenido que pedir ayuda al Gobierno americano para superar su falta de competitividad actual frente a otros fabricantes. Pero la advertencia del fundador está ahí, aunque no se lo hayan aplicado a sí mismos.
Por avanzar en este post, diré que en INMOTOOLS estamos abrazando las nuevas soluciones de productividad que la IA nos está ofreciendo. Estas son más que evidentes en el campo de la producción -diseño, programación y edición- de las piezas publicitarias, donde las ganancias de productividad son estratosféricas. Por otra parte, hemos aprovechado la renovación tecnológica de nuestra Plataforma de Marketing Distribuido, que da soporte a nuestra solución para agencias locales con marketing en exclusiva para su zona y a las Redes inmobiliarias con REMAX España que utiliza una versión avanzada de nuestro software. Ya avanzo que nuestra nueva Plataforma introducirá sendas funcionalidades para facilitar la personalización y difusión multicanal automatizada de los diferentes recursos de marketing corporativo multimedia y multicanal.
Pero más allá de la productividad -que en nuestro caso se traduce en la mejora de nuestros servicios de creatividad, redes sociales, captación online y producción de contenidos de valor- lo que nos interesa en gran medida es cómo afectará al modelo de negocio de nuestros clientes -las Agencias locales por una parte y las Redes Inmobiliarias por otra- la irrupción de la Inteligencia Artificial. Está claro que lo que estamos viendo es que la IA va a bajar aún más las escasas barreras de entrada al negocio inmobiliario. La zona de expertise en la compraventa inmobiliaria que aporta un Agente inmobiliario, se va a ver socavada por la tendencia -ya en estos momentos abrumadora- de consultar a ChatGPT y a la IA sobre cualquier asunto legal, fiscal o financiero de una operación inmobiliaria. Del mismo modo, la labor administrativa de las coordinadoras se verá ampliamente mermada por las nuevas herramientas generativas. Y estamos hablando en un momento en el que los Agentes IA no están plenamente introducidos en los procesos con potencialidad de automatización, que son casi todos los que ahora hace alguien sentándose en el ordenador.
En un estudio reciente cuyos resultados aparecieron en The Washington Post, se hablaba de las profesiones que tenían mayor y menor futuro en un mundo laboral dominado por la omnipresencia de la IA. Las secretarias precisamente eran las que lo tenían más negro. Sorprendentemente los conserjes no van a tener ningún problema según este estudio. La mayor parte de las actuales profesiones -como las de los redactores, community managers o diseñadores webs- seguirán existiendo, pero exigirán fuertes adaptaciones y una formación específica para saber combinar sus conocimientos, criterio y creatividad con las que les van a proporcionar las aplicaciones y agentes basados en la IA.
Al margen de los resultados de este estudio -que para mí representa que el Agente inmobiliario debe servir más de consejero como el conserje que un experto o administrativo en transacciones inmobiliarias- mi intuición, basada en mi experiencia, me dice que se avecina un momento de consolidación / cooperación en el negocio inmobiliario. Las agencias de escaso tamaño y escasa presencia sucumbirán al negocio de los autónomos independientes, mientras los negocios tipo Marketplace, multioficina o los integrados en una MLS tendrán muchas más opciones de seguir e incluso prosperar.



