OLAS TECNOLÓGICAS Y SU IMPACTO EN EL SECTOR INMOBILIARIO (3): LA WORLD WIDE WEB, GOOGLE Y PORTALES INMOBILIARIOS

En la década de los noventa asistimos asombrados a la presentación en público de la World Wide de Tim Burton Lee, un consultor informático británico independiente que trabajaba para el CERN en Suiza. El desarrollo inicial tenía por objetivo facilitar la publicación y posterior acceso a contenidos internos del grupo de investigadores, utilizando hipertexto (enlaces entre documentos en distintas ubicaciones del sistema con un simple clic de ratón) para su posterior acceso con un interface simple, aunque inicialmente poco amigable.

Como todas las invenciones disruptivas, la WWW se basó en tecnologías anteriores, en este caso la propia red Internet y el ingenioso sistema de hipertexto. Recuerdo asistir a una presentación de Apple en Madrid en el año 1985. Desde mi Agencia de Publicidad en Cartagena, fui una de las primeras empresas del sector en hacerme con un trío e ordenadores Mackintosh, que se habían lanzado al mercado justo el año anterior. Los “camotos”, como fueron bautizados cariñosamente por sus primeros usuarios, facilitaban mucho la composición de textos para anuncios en soportes gráficos. En esa reunión se visionó un vídeo en el se anunciaba un futuro con la revolucionaria tecnología del hipertexto, aún antes de la popularización de Internet. Cuando ambas tecnologías -hipertexto e internet- se combinaron para enlazar contenidos sobre un documento online de un extremo a otro del planeta, se abrió un campo infinito para un ecosistema que semeja una biblioteca universal a cuyo contenidos se accede a la velocidad de la luz haciendo clicks.

La World Wide Web puso los cimientos para crear en internet una página de Agencia con información corporativa. Inicialmente no pasaba de ser un dossier corporativo con texto y escasas imágenes, debido a la escasa velocidad de la red para transmitir contenidos multimedia. La programación de las Webs se hacía a base de código, y pocas Agencias podían presumir de tener una Web funcional. El desarrollo de futuras versiones de la Web, junto con el aumento de la velocidad y capacidad de transmisión, sentó las bases para lo que se denominaron Agencias inmobiliaria virtuales. La conexión de la web corporativa con la base de datos de inmuebles contenidos en el CRM abrió las puertas para soñar con las Proptech, Agencias inmobiliarias que carecían de oficina física.

En esa misma década, dos estudiantes de Stanford decidieron abandonar sus estudios y alumbrar un buscador inmobiliario que basaría su potencia en la capacidad de rastrear e indexar contenidos claves en los sitios web que ya empezaban a poblar internet. Google era una herramienta extraordinaria capaz de mostrar a los usuarios los resultados de su incesante labor de rastreo a través de piezas de software conocidas como spiders. El objetivo confeso de Google era ordenar el creciente acervo de contenidos para mostrar los resultados más relevantes en coherencia con las búsquedas de los usuarios. El planteamiento de Google arrasó con los buscadores clásicos, cuyas búsquedas se basaban en una ordenación taxonómica de contenidos. Además, pronto desarrollaron un innovador sistema de promoción publicitaria con anuncios patrocinados insertos en las páginas de resultados, optimizado mediante subastas instantáneas. De ahí nacieron los dos caminos para hacerse un hueco en la ansiada primera página de resultados: el SEO (“seducir” a las spider con contenidos relevantes para las búsquedas temáticas) y el SEM (inversión publicitaria para posicionarse en los patrocinados). La publicidad nunca volvió a ser el mismo negocio después de eso.

En un momento dado, Google dio un paso al frente para convertirse en el buscador de propiedades universal. Google Real Estate se habilitó de forma provisional en Estados Unidos y Reino Unido como paso previo. Nunca se publicó el resultado de la experiencia, que yo mismo pude probar. Se trataba de subir una propiedad en compra o alquiler, haciéndola accesible al comprador o arrendatario y ubicándola en el mapa. Sospecho que la poderosa influencia de la NAR y la competencia inicial con los primeros portales inmobiliarios, entre ellos www.realtor.com, aconsejaron a los de Mountain View a plegar velas. Si no has oído hablar de Google Real Estate es porque nunca salió de la anglosfera y apenas estuvo disponible en ese ámbito un año escaso. Probablemente el futuro de los portales hubiera sido distinto si Google hubiera decidido continuar con el proyecto.

Y es que los portales inmobiliarios, que se desarrollaron a partir de mediados de los noventa (muchos de ellos cerraron en la crisis de las puntocom desatada al filo del cambio de milenio), revolucionaron el sector inmobiliario hasta el día de hoy. Hasta entonces, las páginas de clasificados en la prensa generalista, los periódicos gratuitos con anuncios inmobiliarios, de artículos de segunda mano y bolsas de empleo como Anuntis, y en la etapa de la burbuja las revistas mensuales en couché como Fotocasa y Fotochalet (adquiridos posteriormente por una multinacional nórdica que asumió la marca Fotocasa como propia) constituían los soportes promocionar las propiedades inmobiliarias en venta. Los portales inmobiliarios online se constituyeron en una alternativa mucho más eficiente para llegar a los potenciales compradores. Desgraciadamente para los profesionales inmobiliarios, se constituyeron casi desde el principio como un oligopolio con un trío de actores dominantes. Aunque la desgracia es relativa. Permitir que los particulares se anunciaran gratis, obligando a los profesionales a pagar (cosa que ya sucedía con los periódicos gratuitos como Anuntis o Segunda Mano), forzó a los profesionales del sector a mejorar el valor competitivo de sus servicios y a captar en exclusiva para manejar la misma calidad de información que los particulares en sus anuncios. Os leo en los comentarios.

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2 comentarios en “OLAS TECNOLÓGICAS Y SU IMPACTO EN EL SECTOR INMOBILIARIO (3): LA WORLD WIDE WEB, GOOGLE Y PORTALES INMOBILIARIOS”

  1. Buen resumen Dionisio, los que lo vivimos fue un momento de gran cambio, como parte positiva recuerdo que dejamos de hacer tantas visitas, los clientes hoy tienen mucha más información y pueden filtrar mejor. La información ya no es tan valiosa, se ha universalizado o democratizado, si lo es el servicio que prestamos que adquiere total protagonismo ya que la información normalmente o la tienen o la pueden tener. Hoy es raro encontrarte con un comprador que ha visitado físicamente 100 inmuebles, antes pasaba, hacían un trabajo de campo brutal por que no había apenas información. Grandes cambios para un sector que llevaba años en el inmovilismo y que le cuesta evolucionar.

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