OLAS TECNOLÓGICAS Y SU IMPACTO EN EL SECTOR INMOBILIARIO (2): LOS PC, LAS PDA Y LOS CRM DE PRIMERA GENERACIÓN

Los años ochenta contemplaron la explosión de los ordenadores personales. Hasta entonces, los computadores eran auténtico mamotretos enormes que llenaban una habitación y que operaban con cintas o discos analógicos. Su funcionalidad estaba casi siempre centrada en la resolución de cálculos matemáticos. Fue IBM, el gigante informático estadounidense quien lanzó al mercado los primeros ordenadores de sobremesa (desktop). Lo más decisivo que hizo IBM fue fruto de la habilidad negociadora de un joven llamado Bill Gates. Como hijo de una alta directiva de la empresa, Bill Gates consiguió el encargo de proporcionar un sistema operativo a IBM. Este lo compró por un precio ya entonces ridículo al desarrollador del OS. Bill Gates lo vendió a IBM por un módico estipendio por cada ordenador en el que se instalase. Lo más decisivo es lo que “no hizo” IBM: no se reservó el sistema operativo de Microsoft en exclusiva. Eso permitió el surgimiento de “clónicos” como Sun Microsystems o Dell, mientras que competidores como Digital Equipment siguieron trabajando con grandes máquinas orientadas a medianas compañías. Apple decidió, por su parte, desarrollar un sistema operativo, lo que fue el inicio de una batalla épica entre las dos firmas que solo se resolvió cuando Microsoft acudió al rescate financiero de Apple en la segunda etapa de Steve Jobs.

Los PC iniciales eran apenas máquinas de escribir electrónicas, aunque con la ventaja de poder editar los textos una y otra vez. Pronto, aplicaciones como VisualCalc Lotus123 o Wordperfect ofrecieron aplicaciones de cálculo, bases de datos relacionales y procesadores de textos avanzados. Microsoft lanzó su sistema operativo Windows, que copiaba el software de los Mac, ofreciendo un interfaz visual muy amigable. A continuación, creó su propia suite de aplicaciones de oficina con el nombre de Microsoft Office y pasó a dominar el sector hasta el día de hoy. Los ordenadores fueron entrando muy poco a poco en las oficinas inmobiliarias, como en tantas otras de cualquier sector. Las secretarias de las inmobiliarias usaban el PC para escribir cartas y facturas y redactar las fichas de los inmuebles usando las facilidades de corrección. La hoja de cáculo era la herramienta de los financieros y las presentaciones de PowerPoint ayudaron al trabajo de captación, con la presentación de servicios y a la venta con las presentaciones de propiedades.

Mayor incidencia tuvo en el trabajo cotidiano de los Agentes inmobiliarios las PDA o asistentes personales. Cuando empecé a viajar a las Convenciones inmobiliarias de ERA en Estados Unidos, lo que más me sorprendió fue que todos los inmobiliarios llevaban su Palm Pilot, una marca de PDA que copó el mercado hasta la llegada de la telefonía móvil analógica y las BlackBerry. Las PDA servían como block de notas digital, para la recogida y ordenación de contactos y, sobre todo, como Agenda para las visitas de captación y venta. Se conectaban al ordenador personal y de esta forma se conservaba la información en la computadora de la oficina.

A partir de finales de los años ochenta se multiplicaron empresas informáticas que hacían desarrollos específicos llave en mano. Una de las redes inmobiliarias pioneras en España, llamada Look & Find, fundada por un núcleo de norteamericanos residentes en Madrid, había lanzado un servicio para recopilar fotos de propiedades en venta con una de las primeras versiones de cámara digital, que vendían en forma de copia en discos ópticos (una tecnología que fue sustituida por los CD ROM y DVD) por una cuota a las Agencias inmobiliarias que lo contrataban. Este servicio no era rentable y pasaron a operar como franquicia inmobiliaria. Look & Find contrató a un equipo de informáticos para desarrollar un CRM cuyos usuarios -los franquiciados- se conectaban por módem para descargarse las propiedades que querían vender en su zona, aparte de sus propias captaciones. La dirección de Look & Find llegó a un acuerdo con Hispasat para distribuir antenas de satélite, que permitieran la comunicación entre franquiciados a través de un slot del satélite. Entre la inversión informática y la operación del satélite y sus antenas, la franquicia siguió creciendo, pero cada vez mayores con dificultades económicas. La llegada de internet, la World Wide y los CRM estándar como INMOFACTORY o HABITANIA convirtió en obsoleta la tecnología de desarrollo propio de Look & Find. Cuando la Red adquirió la máster franquicia de la red americana ERA adquirió de paso la sentencia final de su pionero sistema informático aplicado al sector inmobiliario, y en concreto a una Red inmobiliaria.

Aunque ya está en el cuneta de la historia tecnológica, es de destacar el desarrollo en Francia de una base de datos a los que los usuarios se conectaban por módem llamada Minitel. Minitel fue una red de videotexto francesa, precursora de Internet, que permitía a los usuarios conectarse con un módem a una pantalla y un teclado para acceder a diversos servicios, como la consulta de cuentas bancarias, reservas de viajes y compra de productos. Para una inmobiliaria, Minitel servía como una plataforma para publicar anuncios de propiedades, permitiendo a los usuarios acceder a listados de propiedades seleccionando un código específico para la página del servicio, y para recibir consultas de potenciales clientes interesados en comprar, vender o alquilar. La próxima ola tecnológica estaba a la vuelta de la esquina y los franceses se encastillaron una década más con su querida MInitel, una muestra más -como el sistema propietario de Look & Find- de que los avances tecnológicos dejan siempre ganadores y perdedores a un lado u otro. Y para ser más concretos, la potencia tecnológica e inversora de Estados Unidos casi siempre gana la partida a los europeos.

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